ENCUENTROS (*SLGF*)

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por goddesniquel el Dom Mayo 25, 2008 8:01 pm

Mentalmente se analizó a sí mismo, su cuerpo cambió un poco su piel se veía más madura, algunas mechas plateadas, se intercalaban con las doradas, retuvo la respiración y se sonrió nervioso ante la mirada de escrutinio de su eterno amor, que le devolvió su sonrisa sincera: has madurado Cisne. Y éste asintió sonrojado. ¡Shun! Yo… se acalló cuando caminó hacia él en su elegante paso y colocó sus suaves dedos en sus labios. No digas nada, le susurró.


Las esmeraldas de Shun estudiaron todas sus reacciones, sus hielos se derretían en deseo, con ese simple contacto, todo su ser se estremeció, observó la marca rojiza en su cuello que le indicaba un fuerte agarre en esa zona, dirigió sus dedos hacia la misma y contemplo que con esa simple caricia, sus párpados cayeron ocultando su ansia en un hechizador movimiento y a su vez su respiración se entrecortó, ante el dócil trato.


¿Ares, te hizo esto? Es el tamaño de su mano. Giró sus ojos a Atenea y ésta asintió, suspiró cansado: esta alterado, y no lo culpo, pero poco se puede hacer, se sonrió, quitándole importancia al asunto, y la mano de Hyoga capturó su antebrazo, le jaló delicadamente hasta dejarlo recostado en su pecho. ¡Por los dioses! Shun me harías el favor, de escucharme tan solo unos minutos a solas, su voz distorsionada por la emoción, y su corazón delirante, así como casi se detiene en el momento que la palma tibia de Andrómeda se posó en ese lugar palpitante, que marchaba en un descarriado latido y resguardó su rostro en sus cabellos de ébano.


¡Hyoga! Asintió contra su pecho. Atenea se encaminó a Azumi, la joven permanecía en silencio, sus diamantes trataban de marcar en su cerebro esa escena que deseaba haber visto toda su vida, su familia, solo faltaba su hermana mayor. ¿Izumi? La diosa de la sabiduría la abrazo y le respondió: ella se encuentra con Eros en su templo, antes de irnos deberíamos despedirnos de tu hermana, tu tío también está en ese templo. Ambas desaparecieron dándole la privacidad que necesitaban sus progenitores.


Shun se separó un poco del caballero divino y asiendo su mano, le guío hacia la sala privada de ese templo, y se sentaron en el jardín interno, al lado de la cantarina fuente, levantó levemente su poder y las antorchas iluminaron el sitio, con su parpadeante luz. Hades se sentó contra el borde, y posó su mano en la hierba indicándole al Cisne que le acompañará. Y permaneció en silencio rodeando sus rodillas con sus brazos, y su barbilla descansando en ese lugar, llenó sus pulmones degustando el aroma fresco de ese lugar, la brisa jugó con su cabello que se meció graciosamente acariciando el rostro del mayor, que lo capturó entre sus dedos, besándolo, su aroma invadió sus sentidos.


Yo lo lamento, nunca debí decir, lo que dije, no sé que fue lo que pasó conmigo, pero Camus es como mi padre, y él saber que eras culpable de su castigo, me hizo enloquecer, expresó admirando la Vía Láctea. Yo no he tenido vida sin ti, el ver el rostro de Azumi, su sonrisa, sus miradas son las tuyas, el dolor, hacía presa de mi alma, la desesperación de no tenerte, no saber nada de mi otra hija, apenas lo poco que Atenea me contaba, me volví ermitaño, y me encerré en Siberia con ella. Juró que traté de olvidarte y no lo logré, ansió tu calor, tu aroma, creí enloquecer de nuevo, cuando me contaron que el torneo era por tu compromiso con Ares, y mi espíritu se derrumbo al momento de saber que era más bien la celebración de tu boda.


Eso es lo que tenías que decirme, Hyoga, después de tanto tiempo nos has podido olvidarme, bueno, no tenías que expresarlo lo sentí tan solo con ese simple toque de mis dedos. Se incorporó con elegancia, y caminó hacia una agraciada enredadera de hermosas flores blancas, y asió una con su mano aspirando su aroma.


Yo en cambio recibí una herida mortal en mi alma, mi separación de Azumi, fue el desgarre final de ella. No sabes el desamparo que sentí en el momento que Zeus me convocó a cumplir con mi parte del pacto, y era ser el esclavo de los dioses olímpicos, sentir las manos de Zeus en mi cuerpo, el abrirle mis piernas con mi corazón muriendo de amor por ti, se sonrió al ver la cara de espanto de su interlocutor, que había visto el trato que daba el Rey de los dioses a sus amantes, sus retinas tenía aún grabadas la imagen de un Iki avasallado por él.


Te espanta, por lo que viste con mi hermano, allí perdí completamente mi alma, en ver a mi hermano rogando y ofreciendo su propio cuerpo, para que no volviera a suceder, la noche siguiente fue el que tuvo que abrir sus piernas al Rey de los dioses y Ares me reclamó en su lecho, aún recuerdo cuando vine a este templo por primera vez, sabiendo a lo que exponía empecé a desnudarme, con mi vista fija al suelo, pero la mano fuerte del dios de la guerra me tomó la barbilla y mirándome a los ojos, me preguntó: ¿Qué haces? Solo cuando tu lo desees, solo quiero que nadie te lastime, dormirás en mi lecho, yo lo haré en el de Afrodita. Y le inquirí con lágrimas en los ojos. ¿Por qué? Y su respuesta fue: porque te amo y no permitiré que te lastimen. Esos son los sentimientos del dios con que me case.


Con eso me quieres decir que me has olvidado Shun, el Cisne se incorporó, es lo que me quieres decir que te entregaste a él hasta que le amaste. Solo recibió un profundo suspiro de respuesta, y luego alzó su vista hasta encontrarse con esos diamantes ansiosos de su contestación. En un elegante movimiento asió la mejilla de Hyoga: ¿Cómo hacerte entender? Ares es mi compañero ideal, en la misión que tengo, tus palabras me lo indicaron, me odiabas porque acepté ser Hades, la verdad es que no lo acepté soy él, aún me llamas Shun, o Andrómeda, mi hija me llama madre, a pesar de que se ha dado cuenta que soy un dios masculino. Hay un abismo entre nosotros yo soy un inmortal los días son tan solo minutos para mí, lo que fueron quince años, para ti, en mi organismo fueron tan sólo minutos.


“Hades, podrás volver con él, si te acepta hasta que muera, y luego dormirás los dos mil años, después de dar de vida a los hijos del Inframundo, por el pecado de los caballeros dorados, verás crecer a tu bebé, el hijo del humano como un semidiós, pero también su vida será cortada por las Parcas cuando sus hilos se acaben, pero si te rechaza, tendrás que servir de esclavo de nuestros deseos hasta que nazcan Tánatos e Hypnos de nuevo.” Por el lado que lo veas mi destino estaba trazado, tarde o temprano, tendría que pagar el precio de la blasfemia, cuando el caballero de los hielos Eternos, iba a refutar y no pudo hacerlo al ser su boca silenciada por los labios de Shun, y como un naufrago se asió de su cintura apegándolo a su cuerpo, así como sus manos reconocían la anatomía que le perteneció.


Hades poco a poco le arrincona contra una de las columnas, profundizando su beso. ¡Shun, te amo! Le susurró, entre sus labios, más el antiguo caballero ateniense no le respondió nada, tan sólo se separó de sus labios y con su mano alzó la barbilla, exponiendo su cuello, asaltando esa extensión en las marcas ocasionadas por su esposo, lamió esa zona, enloqueciendo al hombre que tenía sitiado contra el mármol, sus dedos ansiosos, buscaban desatar los amarres las vestiduras de Hyoga, dejando ver su tez bronceada. Ya no soy Shun, le recordó, soy Hades, Rey del Inframundo, mi cuerpo esta al servicio de los dioses, y le pertenece por completo a Ares dios de la Guerra, le susurró en su oído, mientras lamía esa sensible zona, los gemidos del mayor engalanaban sus sentidos, las manos de Hyoga atenazaban como garras sus vestimentas alzándolas descubriendo sus entornadas piernas. Soy solamente tuyo Shun, mi cuerpo y mi corazón te pertenecen, y sus labios probaban de nuevo la piel que le embriagaba y le soñaba cada noche no tuvo en su lecho.


Entonces humano, me entregas tu cuerpo, me ofrendas tu ser, a Hades, al dios de los muertos. Las ropas de Hyoga ahora estaba alrededor de sus pies, en su cuerpo podía sentir la suave brisa y el rocío de la noche, su tez morena se erizaba así como sus tetillas se endurecían. No creí que un guerrero de Siberia tuviera frío en pleno verano, le bromeo el señor del Inframundo, en el momento que su dedo jugaba con esa provocativa piel canela y se sonreía de verlo sonrojado y entregado a sus deseos.


Su boca asió esa palpitante piel, succionándola ávidamente, y sus dedos recorrían cada sus músculos siguiendo el camino por sus costillas, hasta girar, a sus glúteos, buscando su entrada, la cual empezó rozar buscando ingresar en ella. Hyoga levantó su pierna acomodándola en su cintura, brindándole el espacio que necesitaba para prepararlo, sosteniéndose de su cuello escondió su rostro en esas cascadas de ébano. Sintiendo como era preparado con delicadeza, para lo que vendría a continuación, los dedos del señor del mundo subterráneo se internaban en su carne, lubricándolo, hasta que abandonaron su tarea, y asiéndolo de sus muslos, lo recargó contra la pared, en el momento que le penetró esperando quieto y con su rostro apoyado en su hombro a que se adaptara a su presencia y con un gemido ahogado por parte del cisne le dio la bienvenida dentro de sí, queriendo nunca separarse de él sus piernas le rodearon completamente profundizando su unión. Los dedos de Hyoga se enredaban esas hebras de ébano, y se movilizaba al ritmo impuesto por Shun, que le llegaba hasta dónde le era posible recibirlo, en cada estocada el Cisne susurraba su antiguo nombre, las esmeraldas se abnegaron de lágrimas, esta sería su despedida, el jamás volvería a ser Shun, era el caballero de Andrómeda el que le pertenecía al Cisne, ahora era Hades, y su cuerpo y voluntad le pertenecían a Ares, esto era lo único que podía hacer por su perdido gran amor, el mismo lo había sentenciado a esto. Le odiaba siendo el ser que era ahora, aún así se entregó a él rememorando su antiguo amor, eso comprendió así que terminó con esa tortura rápidamente, llenándolo con su ser, y recibiendo el del cisne en su vientre desnudo, le sostuvo mientras ambos se recuperaban cargando su peso, y Hyoga le hundió su rostro contra su pecho moreno, poco a poco le fue descendiendo las piernas y al mismo momento saliendo de él.


Las piernas del guerrero ateniense flaquearon, no sosteniendo su cuerpo resbaló por hasta caer sentado, sin mediar más palabras, Hades recogió sus vestimentas, cubriéndose con ellas, se encaminó a su habitación, sin mirar atrás, los diamantes de Hyoga le reflejaron en el momento que su cabellera ondeaba rebelde y en su paso elegante, se perdía entre las columnas, asió sus vestimentas entre sus manos firmemente y ocultó su rostro bañado en un llanto desolado.


Al ingresar a su habitación, cerró la puerta tras de sí, y sus esmeraldas le reflejaron, le vio allí de pie, el dios de la guerra, le esperaba y él corrió a sus brazos, y el mayor le recibió en ellos, besando su cabeza amorosamente: Ya le has despedido, y él asintió. Apretando su abrazo sobre él, le fue consolando hasta unir sus labios en un suave beso, se inclinó para tomarlo en brazos, y le cargó hasta las termas, dónde ambos se asearon.


En las afueras, del templo de Afrodita, Izumi acompañaba a su hermana, ambas sentadas, en los atrios del templo, a su lado Atenea, las observaba. La sombra que salía del templo vecino, se aproximaba lentamente casi como un autómata, las jóvenes se pusieron en pie, y la menor asió fuertemente la mano de su hermana y la hizo seguirla, hasta toparse con el recién llegado. Los brazos de Hyoga acunaron a Azumi, escondiendo su rostro en su cuello. Y sus diamantes se clavaron en la figura de su otra hija, la vio pálida, cansada, triste.


¿Izumi? Ella negó con su cabeza, y le habló a su mente: lo mejor es que se marchen ya, su deuda ha sido pagada, las furias no les perseguirán. De sus diamantes, las perlas de la desolación y el dolor brotaron rebeldes, y se giró para devolverse dónde Eros, pero siente que es tomada de su cintura, vuelta para perder su vista en el ancho pecho de su padre biológico.


¿Izumi? Ella se aferró a sus ropajes gimiendo y llorando sin poderse controlar, entre hipidos sus palabras brotaron como torrentes de amargura: Eros, esta herido por mi culpa, las furias le destrozaron las espaldas, su cuerpo temblaba. Pero poco a poco entre las caricias y besos de su padre, se fue calmando y con el dorso de su mano limpió su rostro, pero la mano de Hyoga la detuvo y el mismo lo hizo, besando sus párpados. Ella suspiró: Perdona la molestia, no debo mostrarme débil ante los demás. Hyoga negó con su cabeza, levemente, no es una molestia, eres mi hija. La diosa del Sueño Eterno retrocedió a su contacto desapareciendo, y su voz resonó sepulcral: Soy una diosa, jamás seré la hija de un humano, mi padre es Ares, dios de la guerra. Y su poder los envolvió desvaneciéndolos del lugar.


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goddesniquel
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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por goddesniquel el Dom Mayo 25, 2008 8:03 pm

Entre las sombras salió la imponente figura del Fénix y ella se refugió en su pecho: Vamos pequeña, Eros te necesita, la joven asintió, y envuelta en esa fortaleza que eran los brazos de su tío, se encaminaron a la habitación del dios del amor correspondido, recostado bocabajo inconsciente todavía, con su espalda descarnada, llena de cardenales, al lado de la cama un cuenco con agua, y lienzos ensangrentados, Izumi, se subió en el lecho y asió del cuenco un poco de agua, con otro trozo de lienzo humedecido y le empezó a enjugar de las heridas la sangre que emanaba, a la vez que aplicaba su cosmos calmando el escozor de las mismas y sus lágrimas las bañaban, sus dedos se enredaban en sus rizos dorados admirando su rostro dormido. E Iki, se sentó en la silla con su mirada pérdida en el amanecer, suspiró: Tan solo nueve meses más, y esto se desencadenarán, pensó y sus zafiros perdieron ese brillo característico.



Algunos meses después.



En el templo de Hécate, la hechicera de los dioses, el monolito que resguardaba las almas de los caballeros dorados, era custodiado por ella, en el centro del mismo, aquella estructura de mármol negro debido a la sangre que Hades había depositado de en ella destellaba, cada día más absorbiendo el inmenso poder del dios de los muertos, ya faltaba poco para que se completará el conjuro de la diosa, día con día el mármol iba ganando a la piedra común. En este instante Ares, lo contemplaba impotente, su preocupación se denotaba en el fruncimiento de su seño: “Hécate, ¿Has encontrado la manera de romper el maleficio?”



No, susurró la diosa, "irremediablemente el momento en que Hades se duerma se acerca día con día. Conforme el dios Tánatos se aferra a su cosmos, el plazo dictaminado por Zeus, llega a su fin.” Ares apretó su abrazo sobre Hades, quién le acompañaba, para conocer el tiempo que le quedaba, antes ser consumido por el obelisco. Se apartó hacia el monumento, y trató de tocarlo pero Ares se lo impidió abrazándolo contra sí, a su lado Zeus suspiró: “En esos dos mil años, mi cosmos abrazará tu alma, caminarás en vuelto en él, estarás en un paraíso aparente” le consoló su hermano.



“Hermano, ¿En que momento, decidiste tomar el castigo de esos humanos en tu cuerpo?” La queja del padre de los dioses, que se asombraba de la paciencia que mostraba en ese momento. Suspiró al verlo acariciar su vientre de ocho meses, se le veía cada día más cansado y demacrado, le costaba respirar, el caminar le era un esfuerzo supremo, seria un milagro que llegará al momento del parto.



“La vida es efímera para ellos, la eternidad de paz después de la muerte es lo que le queda, sé que se opusieron a los designios de los dioses, pero lo que más nos molestó es que mostraron fe en si mismos y lograron hacer milagros de derrotar a los orgullosos e intocables olímpicos.” Se soltó del refugio del dios de la guerra, suspiró al descansar contra el enorme obelisco abrazándole: “La verdad es que nosotros mejor que nadie, sabemos que nuestra eternidad esta formada de fracasos y maldad, y en cada momento hay nuevas batallas que ganar, desconfiamos de nuestra propia sangre, nuestro padre mató a nuestro abuelo y tu mataste a nuestro padre y él a su vez nos tragó para eliminarnos, somos una familia realmente extraordinaria” se sonrió tristemente. Ante la mirada desconsolada de Ares, que se acercó a separarlo de ese lugar, lo atrajo su pecho, aspirando su aroma. Dos mil años, no serán nada… para nosotros pasará en un abrir cerrar de ojos, trató de consolar a su angustiado esposo.



Hades, yo te acompañaré, en tu sueño, yo quiero estar a tu lado. El dios de los muertos se sonrió, dulcemente, guiando sus manos a tomar la faz de Ares, le susurró: no debes, será acongojante, no tienes porque, cariño. Ejerciendo presión le hizo bajar un poco a su altura y junto sus frentes, con sus ojos cerrados.



En Siberia, Hyoga y Azumi regresaban del pueblo con las provisiones del mes, sus pies se hundían en la suave nieve, en cada paso, la ventisca era potente, les golpea furiosamente, el rostro. En estos días no esperaban visitas, por el inclemente ambiente del fuerte invierno. Hacía unos meses que no tenían noticias de sus seres queridos. De vez en cuando recibían cartas de Iki contándoles como estaban pero siempre eran muy superficiales, una que otra de Izumi, sin embargo no eran tan seguidas, pero en éstos días casi no tenían noticias.



En la ciudad, Hyoga había llamado a la Fundación, pero desde hace días Atenea no había regresado del Olimpo, recordó cada una de las palabras, últimamente estaba más nervioso que nunca un horrible presentimiento, llenaba su alma, suspiró, elevó su vista del suelo protegiéndose sus ojos con su mano enguantada, logró ver a la distancia su cabaña, y asiendo la mano de su hija apresuraron el paso para resguardarse en el cobertizo. Conforme se iba acercando divisó dos siluetas refugiadas en ese lugar. Una más alta que la otra, acortó la distancia. E intrigado, se pone enfrente de ellos, alzando su cosmos en forma de defensa.



“Vaya no hace suficiente frío aquí, para que lo empeores, bocón” La voz inconfundible de Iki llegó a sus oídos, los diamantes se iluminaron felices, a su lado la figura más menuda se descubre y ve a Izumi, frente a él. La menor del grupo se abalanzó sobre su hermana que la recibió entre sus brazos sonriendo: ¡Hola, pequeña! Su voz sonaba sin vida, y por lo cual la guerrera del hielo se removió de su abrazo indagando en sus gélidos diamantes, esos insondables ojos, se mostraban llenos de pesar. ¿Hermana, y mamá dónde está? Inquirió casi en un susurro: ¿Por qué no vino?



Los diamantes de la diosa, se posaron en los gemelos a los suyos sonriéndole suavemente. “Mamá, como le llamas no puede viajar, mamá se nos va” le soltó sopesando cada una de sus palabras, sosteniendo los brazos de su hermana, al ver que los mismos temblaban, al oír las palabras de su hija, Hyoga totalmente descompuesto se sostuvo del umbral de la entrada de su cobertizo. Iki se acercó a él y pasando su brazo por encima de su hombro, los adentra en la cabaña para poder conversar mejor.



Sentando al caballero de los hielos en la primer silla que encontró, suspiró al quitarse su abrigo, e Izumi le siguió: Mi padre, el dios de la guerra me ha enviado, desea hablar contigo, caballero ateniense, por lo que nos ha enviado por los dos para llevarlos al Inframundo. Los días de Hades sobre la tierra, están contados, apenas si resiste. De ahí en adelante dormirá en su santuario en Eliseo, con su cosmos gobernado y protegido por el mismo Zeus, hasta que la generación que ofendió a los dioses desaparezca su sangre de la faz de la tierra. Suspiró, alzando su poder los envolvió a todos desvaneciéndose como una brisa ligera.



Los demás lo único que lograron percibir era que estaban de pie en el Eliseo, al frente del templo del mismo Hades, en los atrios, Eros y Ares, se encontraban esperándolos, ante el desconcierto de los dos caballeros atenienses: Creo que Cisne ya has estado en los atrios de este templo pero en otra situación, y Azumi esta es mi casa y la de mi papi, tomándola de la mano la guío dentro del templo, comenzaron ascendiendo la gran escalinata, de mármol, cruzándose con el hijo de Zeus, que las saludó abrazándolas contra sí: Tu papi, las espera Izumi, suspiró al besar la frente de la pequeña que crío y se dirigió a su cuñado y su antiguo rival, en un paso elegante y decido, acortó su distancia con ellos, detuvo sus pasos a unos cuantos centímetros de ellos.



Evaluó la presencia del guerrero de Atenea, parpadeo suavemente, calmando su corazón agitado llenó sus pulmones de aire: Te preguntarás el porque de tu presencia en este lugar, la verdad es que además de Iki y Eros, eres al único que puedo confiar el cuidado de Izumi y de mi hijo, yo no lo dejaré partir solo, y si puedo tomar su puesto en ese lugar, lo haré sin dudar y si eso sucede, necesitará de ti, para sobrevivir.



Iki, te devolveré a tu hermano, así me cueste mi vida en ello, le animó al momento que le tomó del cuello y lo atrajo a su pecho, meciendo sus cabellos, y el caballero divino del fénix, le saludó besando sus labios, deshaciendo el mimo que el dios de la guerra le ofrecía, se encaminó al lado de su hermano dejando al caballero divino de Atenea, solo ante el olímpico, quién solo atinaba a mirar, y preguntarse si ese era en realidad su compañero de armas, el arisco Iki.



Mortal, sabes Shun amaba al Cisne más que a su propia vida y Andrómeda siempre te pertenecerá, pero Hades es completamente mío ¿Comprendes? Al ver la confusión que se generaba en su rostro, lo que quiero decir, es que ofreceré mi vida inmortal a las Parcas, para cambien el destino de Hades, y traerlo de vuelta cuando se haya dormido. Hades puede tomar cuantos amantes quiera durante ese período, no creas que seré tan iluso como para pensar que me esperará dos mil años. Tú eres uno de esos tantos, se sonrió al ver su rostro ofendido.



Por favor no pongas esa cara, muchacho, sé lo que pasó en mi templo. Después de terminar contigo, vino a mí, buscando mis brazos, como te lo dijo una vez, Hades me pertenece solo a mí. Eso lo sabe hasta mi padre, sin embargo puede tomar a quién quiera como su amante. Sé buen chico con él Hyoga, y puede que te brinde la eternidad como lo hizo Zeus con Iki, le expresó al momento de acariciar su mejilla suavemente. Ya dejando la burla de lado, tú fuiste algo importante en su vida y eso no lo puedo negar, le expresó alzando su vista la cúpula del templo de Hades y tu serás el bálsamo para su alma adolorida, que son dos mil años, me expresó hace unos días, pasará en un abrir y cerrar de ojos, sin su compañía para mí serán una eternidad. Por eso te envidió y si las cosas no resultarán como quiero, será poco lo que sufras su ausencia, en cambio para mí no habrá el consuelo de la muerte y el olvido, el tiene la fuente del Lete, en ella dejarás tus penas, me ha indicado que deberán beber de su agua tanto tú como Azumi, para que lo olviden completamente. Por eso es que les he convocado aquí, la encargada de ejecutar su sentencia será Izumi, suspiró bajando su vista al empedrado del atrio, se sonrió de seguido y retomó su actitud orgullosa de siempre: “acompáñame, tal vez sea la última vez en tu vida que le veas consciente.”



Hyoga quedó paralizado ante todas las palabras emitidas por el dios de la guerra era incapaz de refutar, ni de mover un solo músculo de su cuerpo, sus diamantes le reflejaban casi por inercia. “Ares, ¿Por qué me dices esto?” Balbuceo casi inaudible. “Por la sencilla razón de que le amo, y no me importa nada más que no sufra, que me consumiría de verlo gobernado por el cosmos de mi padre, en un estado peor que la muerte, sin sentidos, sin amor, en una elegante manera de castigo” Y asiéndolo de la mano lo condujo dentro del templo, allí se encontraba ya listo el féretro dónde Hades había dormido desde la era mitológica, los pies del Cisne se adhirieron al mármol del salón, como soldados a él, su cuerpo tembló y sus lágrimas brotaron sin poderlas retener, la escena era más aterradora de sus pesadillas, hipó sonoramente al no poder recibir aire en sus pulmones. ¡Hades!



Pandora misma estaba arreglando la urna, con sábanas de seda blanca y almohadones, la armadura del señor del Inframundo estaba en su altar, junto a la espada, los candelabros del salón parecían sufrir lo que los corazones de los habitantes del Inframundo. Detrás de la hermana de Shun, se encontraba un gran monumento de mármol negro casi en su totalidad.



Algo le atrajo de él no podía quitar su vista del lugar. El monumento que ves es la representación del castigo de Hades, era dónde estaban encerrados los caballeros dorados, estos quince años ha estado robando su vida poco a poco, ahora el plazo esta por cumplirse, es poco lo que falta. Le explicó y su voz sonaba como un eco distante a los oídos de Hyoga. Ahora está en labor de parto, pero no hemos comenzado la cesárea, porque los estamos esperando.


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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por goddesniquel el Dom Mayo 25, 2008 8:10 pm

Al ver que no reaccionaba lo siguió jalando hacia la habitación, el trayecto se le hizo corto, y al ingresar a la habitación allí sus piernas perdieron todas sus fuerzas, la escena era desgarradora. Izumi sostenía el cuerpo de Hades entre sus brazos, recostada en su pecho se hallaba Azumi, sollozando desconsoladamente. Apenas si Shun podía consolarla: “el dolor pasará pequeña, pronto me olvidarás, no dueles más mi alma de lo que está, debes sonreírme, tan solo dormiré unas cuantas décadas esto no será para siempre, ya había pasado antes” acarició su mejilla limpiando sus lágrimas. Le sonrió levemente: “No sufriré mi pequeña, será dormir profundamente, aunque me veas en ese ataúd, será para que mi cuerpo se conserve, como esta ahora, me investirán con mi armadura mitológica, y colocaran mi espada en mi mano.”


Mamá calla te lo suplicó, no me digas más que me destrozas el alma. El dios de los muertos, colocó sus dedos fríos casi sin vida en sus labios, y sus esmeraldas casi no podían permanecer abiertas: déjame continuar pequeña que es mi testamento. La vida es misteriosa, para mí siempre me llamaron el que no debe ser visto, y el disfrutar de haberla dado, me hizo muy feliz, pero también me llenó de dolor al no tenerte cerca. Con delicadeza acomodó uno de sus mechones que rebeldes ocultaban sus diamantes.


Conforme hablaba su respiración se hacía más profunda y sus ojos perdían su brillo: ¿Areios? Y alzó su mano, buscándolo, él se sentó al lado de Izumi. Asiendo su mano, fuertemente: Mi hermoso ruiseñor, aquí estoy, le asió de sus costados le levantó hasta descansarlo en su pecho, y besó suavemente en sus cabellos, la mano de Hades descansó en su corazón. Toda mi vida inmortal fui tu heraldo, por mi culpa Atenea te hirió en aquella ocasión, admiré y amé siempre tu presencia, y porte, el no visible. El gran Hades, el que siempre ha aceptado las tareas más difíciles, lo que ningún inmortal deseaba hacer y ahora no es la excepción, permíteme, acompañarte en este trance mi amado señor.


¡Areios, mi amado! Aquellas dulces palabras pronunciadas por los labios de su Shun, desgarraron el alma de Hyoga, Iki se apiadó de su amigo, se acercó a él poniéndolo en pie, le acercó al lecho. Es Shun y Hades, son la misma persona, y él te amo con locura también, le susurró a su oído, despídete de él. Hazle sentir tu cosmos, ahora solo siente a Izumi y a Ares, porque está en el plano de los dioses. Abrazando a su hija menor que desconsolada se asió de su pecho, negándose a ver la horrible verdad, el precio de la liberación de los santos dorados.

El cisne agarró su mano trémula convulsionada por los estertores de la muerte, la llevó a sus labios besándola con amor “Hyoga, en mi último suspiro pronunció el nombre que me prohibí mencionar” “Hyoga” Ares le acomodó en su regazo para que el caballero tuviera una mejor visión de su amor, aún en su cuerpo estaba el fruto de su relación con Ares. Con su vista nublada dirigió sus dedos trémulos, a su rostro gélido y cubierto con una palidez sepulcral.


Les rogamos abandonar la habitación, la presencia de Hécate e Ilitia, rompieron la escena, Eros quien en silencio presenciaba la despedida, se acercó a su ahora esposa, colocando sus manos en su hombro, la abrazó indicándole que era el momento y la incorporó cargándola en sus brazos, la sacó de la habitación, seguidos de Iki, quién hizo señas a Hyoga que era el momento de dejarlos solos, ese nacimiento sería distinto al de la gemelas, esperarían alrededor del monolito, el momento que la fuerza de Hades fuera arrebata, en el instante del nacimiento de su bebé convirtiéndolo en el dios de la Muerte, Tánatos.


Todos esperaron en el gran salón, Pandora buscó refugio en los brazos de Iki, y ambos permanecían a la par de ese horroroso instrumento de su dolor. El frío empezó a difuminarse en el ambiente, el aroma de la muerte calaba en las entrañas de todos en el Inframundo, el templo empezó a desmoronarse la vida de Hades, empezaba a pagarse, y un nuevo poderoso cosmos a desarrollarse en el universo, Hyoga suplicaba a las mismas Parcas, para que la sentencia fuera absuelta, y en el instante de más angustia, Eros coloca en el suelo delicadamente a su esposa, la diosa del Sueño Eterno, quién envuelta en su poder milenario, la cegadora de la vida de los dioses, la que aplica los castigos dictaminados por las mismas diosas de los destinos, caminó hacia el obelisco casi completo, se abrazó a él cerrando sus ojos, sus cabellos dorados ondeaban a su alrededor, dándole esa apariencia terrible, que temía los mismos inmortales: “Soy el ocaso de los mismos dioses, en nombre de Cloto, Láquesis y Atropo, completo el ritual” El Sueño Eterno alcance a Hades, que por dos mil años pague el agravio cometido a los dioses mismos, por los insensatos humanos.”


Y en un antiguo canto, cubrió aquella fría piedra con su poder, una hermosa melodía la acompañó: “El ruiseñor de los olímpicos ha alzado vuelo.” Determinó Ilitia tras ellos, y en sus brazos traía un pequeño envoltorio, que se removía, Izumi, dejó su postura frente a ese lugar, y acortó la distancia con la diosa, y suspiró al tomar aquel pequeño bulto en sus brazos, y le destapó a su lado llegaron todos, y el dios de la Muerte clavó unas hermosas esmeraldas, en los presentes. Sus cabellos castaños y sus gemas brillantes. “Areios Tánatos” Y le alzó a los presentes para que tuvieran mejor visión de él los ejércitos de su papi, “dios de la Muerte.” Y una algarabía llenó el salón.


Ella bajó su mirada, y le volvió a cubrir, y se encaminó seguida de su familia a la habitación de Hades, dónde Hécate, permanecía aún, tras ella podía escuchar los sollozos de Azumi, ahogados contra el pecho de Hyoga, distinguía el cosmos de su padre biológico ansioso, e Iki no pudo soportar más estar alejado de su hermano corrió por ese pasadizo, como si su vida se fuera en ello, seguido de Hyoga y Azumi, ella en cambio caminó despacio, al lado de Eros todos se quedaron paralizados en la puerta de la habitación apenas la diosa se logró abrir campo entre ellos, vio a Hécate cubrir el cuerpo de su papi, la hechicera de los dioses, elevó su mirada hacia, ella: Mi señora, ambos han partido, juntos, las Parcas no han querido que se separen, Ares ha ofrecido hasta su cuerpo para no abandonarlo. Al escuchar esto, pareciera que su pequeño hermano lo ha entendido también y empieza a llorar, las lágrimas como frías perlas surcan su rostro con desolación.


Hécate levanta su báculo ancestral y lo dirige al lugar del obelisco, este es el testamento del dios de la guerra, y su amado Hades, Hyoga, se quedó estático ante la figura frágil que parecía dormir plácidamente en el lecho, Izumi se encaminó hacia su papi, y le colocó en sus brazos, la pequeña criatura y recitó con lágrimas en los ojos, el juramento del matrimonio de sus padres:


Que has hecho de mi vida, mi dulce ruiseñor,
me abrazas bajos tus alas, dándome tu amor,
hacia el abismo he caminado ciega antes tus encantos,
con tu sonrisa tierna e infantil has derribado mi cordura,
atrapándome entre tus redes,
atrayéndome hacia tu sombrío destino. (Ares)

Mi dulce veneno, has tocado fondo en mis entrañas,
mi piel te anhela, te extraña cuando no puedo sentirte,
tu aroma embriaga mis sentidos, y aun sabiendo
que camino en la oscuridad de tu alma,
no puedo despegarme de ti. (Hades)

El no tenerte se ha vuelto una locura incontrolable,
un tomento que cala hasta lo más profundo de mi ser,
eres el que me da la vida y al mismo tiempo me la quitas,
me haces tocar el cielo y el infierno con tus besos.
Tú eres mi perdición, mi destrucción. (Hades y Ares)



¿Izumi? inquirió Hyoga al escuchar ese canto. La única respuesta de su hija fue: Ares, te has ganado completamente mi fidelidad, el día de hoy, y besó la frente humedecida de su papi, recostándose a su lado.



Un año después.


Hyoga, puedes traerme el abrigo de Tánatos, por favor, su melodiosa voz llegaba a sus oídos, aún le veía como hechizado, sus cabellos esmeraldas volaban libremente, por la brisa otoñal, se había repuesto después de mucho esfuerzo, Iki y Pandora nunca se separaban de él, ahora en el centro del gran jardín del Castillo de Hades, se encontraba un hermoso obelisco gravado en letras de oro, con la promesa de dos almas que se amaban, siempre que desaparecían de la vista de los demás los podían encontrar allí, una pequeña partícula del cosmos del dios de los muertos permite que siga vivo, ese cachito de hilo fue el regalo de Ares, a su amado. Sus recuerdos son algo confusos, pero vive y respira.


Con su niño en brazos contemplaba aquellas palabras “Mi dulce veneno, has tocado fondo en mis entrañas, mi piel te anhela, te extraña cuando no puedo sentirte, tu aroma embriaga mis sentidos, y aun sabiendo que camino en la oscuridad de tu alma, no puedo despegarme de ti. (Hades)” Abrazó suavemente a su bebé contra su pecho y suspiró “Areios, ahora y siempre serás mi perdición y mi destrucción.”

Hyoga le escuchó y sus ojos se nublaron, recordando las palabras del dios de la guerra, ahora comprendía que lo había perdido para siempre su Shun ahora le pertenecía a Ares, que nunca volvería ser completamente suyo, tan sólo pensó: Envidió tu mortalidad, cuando la muerte te llegue habrás olvidado tus penas, en cambio las mías duraran eternamente. Se conformó con estar a su lado y ser solo su amante, que su cuerpo le perteneciera, más nunca el le pertenecería de nuevo.



“Ares que son dos mil años para nosotros más que un abrir y cerrar de ojos, y en ese momento nos volveremos a encontrar”


Última edición por goddesniquel el Lun Mayo 26, 2008 11:49 am, editado 2 veces

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por ringox el Dom Mayo 25, 2008 8:24 pm

Hola godd. Me costó terminar de leer el fic, por falta de tiempo, ya quisiera porder estar toooooooodo el día leyendo yaoi. Primero que nada, decirte que TE ODIO, por hacer un final tan triste para mi pato mosho T.T. Pero bueno, te perdono por ahora XD, ya sabes cual es la amenaza a futuro XD. Desde el principio me gustó mucho la historia de las gemelas, izumi y azumi me encantaron, ambas. A ares, le recerbo mis celos, ya que al conejo siempre lo quiero con el pato, pero dentro de la historia, fue un amante ejemplar y se sacrificó por Hades de forma muy linda T.T aunque triste. Hyoga cometió un gran error en el principio y lamentablemente , no tuvo una segunda oportunidad, que es muy real. Hades se enamoró de quien le ofreció todo su amor, que Ares no lo tomara por la fuerza, fue muy tierno de su parte. (Ikki, tenía que aguantearse las bestialidades amatorias de zeus?? pobre XD) . La historia muy emocionante, a todo momento. Escribes muy bien linda. Y espero tengas mas trabajo patonejos a futuro *_*. Un beso grande y te culpo de mis lágrimas XD. pero espero alguna alegría más adelante ^_*. Una vez más, escribes muy bien *_*. Besos
lindo:

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por fliss_lete el Lun Mayo 26, 2008 3:07 pm

malaaaa

me has echo llorar y llorar

pobre hyoga se quedo solitooooo bueno

le quedo tanatos

jajajajajajajaja pobre pato loco

esta lindisimoooo

buaaa

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por scarlett night el Vie Mayo 30, 2008 12:43 am

Hola amix, te quedo hermosisimo el fic...
me encanto, la verdad nunca me canso de repetirlo,
tienes un talento nato para la narración,
mis más sinceros respetos y felicitaciones
a tu pluma creadora,
y también te hago culpable de mis lagrimas,
jajaja, si la finalidad era hacer llorar, amiga lo
conseguiste y con creces..
Sigue así..cuidate mucho, cariños miles... ./. coarzao porras

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por Elhy el Dom Jun 22, 2008 4:56 pm

Santo cielo nuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
NUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU


goddes nuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu


Por fin termine de leermela y santo cieloooooooooo!!!!!!!
esta demasiado buenaaaaaaaaaaa
*-* y el final, tragico, angustios ocmo me gustan!!

Excelente trabajo y dedicacion linda!!!!!!!!!!!

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por Emerald Miracles el Lun Jun 23, 2008 5:55 pm



Secret Lovers


Se enorgullece en condecorar al escritor :



" goddesniquel "


Ganador del segundo lugar


en la


Guerra de Fanfickers


por la pareja


Shun x Hyoga









" Esperamos contar con tu participación en los próximos eventos "







Atentamente :


Administración

y

Emerald Miracles


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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por Emerald Miracles el Lun Jun 23, 2008 6:01 pm



En reconocimiento a tu dedicación y labor


es un honor hacer entrega al escritor :




" goddesniquel "



de la firma que lo identifica, como :



Ganador del segundo lugar


en la


Guerra de Fanfickers


por la pareja


Shun x Hyoga








" Que el bello arte de escribir sea un don que acompañe tu vida por siempre "



Atentamente :


Administración de Secret Lovers

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Re: ENCUENTROS (*SLGF*)

Mensaje por goddesniquel el Jue Jun 26, 2008 3:20 pm

coarzao AGRADECIMIENTO coarzao

EN PRIMER LUGAR QUIERO AGRADECER TODO EL APOYO QUE LE BRINDARON A ESTA HISTORIA A MIS QUERIDAS AMIGAS:
maripositas MY PRETTY BUTTERFLY. AMIGA ES GRACIAS A TI QUE ESTE FIC HOY ESTA PUBLICADO AQUÍ, PORQUE FUISTE LA QUE ME DIO EL ANIMO DE PUBLICAR MIS ESCRITOS MI GRAN MAESTRA LITERARIA. (TU MELISSE)

bluerose SCARLETT NIGHT AMIX, MI GRAN COMPAÑERA DE ESCRITOS, GRACIAS POR ACOMPAÑARME EN TODAS MIS AVENTURAS, Y TE DIGO QUE BAJO LA LLUVIA, ME DEJO SUSPIRANDO POR LO HERMOSO QUE TE SALIERON SHAKA Y MU MIS GRANDES FELICITACIONES POR TU GRAN TALENTO LITERARIO, AL DELEITARNOS CON HERMOSOS POEMAS Y AHORA FICS, POR TU SEGUNDO LUGAR CON LA PAREJA DE SHAKA Y MÜ.

./. KITANA MUCHAS FELICIDADES POR TU TERCER LUGAR CON LA PAREJA DE CAMUS Y MILO, VES TU TIENES UN GRAN TALENTO POR ESO ERES UNA DE LAS ESCRITORAS MÁS SEGUIDAS EN AMOR YAOI, UNA DEL TRÍO FANTÁSTICO EN QUE ESTÁN CRAWLINGBUTTERFLY Y CYBERIA.

angelus FLISS LETE COMPAÑERA EN ESTA GUERRA POR LA PAREJA DE HYOGA Y SHUN, CUYA HISTORIA GANÓ COMO EL FIC MÁS POPULAR, FRÁGIL CORAZÓN ES UNO DE LOS FICS MÁS HERMOSO Y MELANCOLICO QUE HE LEÍDO QUE MERECE SER EL MÁS POPULAR, DÓNDE SE PUEDE ENCONTRAR LA ENTEREZA DE SHUN, EL SACRIFICIO DEL FÉNIX, EL CORAZÓN DESGARRADO DE HYOGA, MIS SINCERAS FELICITACIONES AL MEJOR FIC, DETALLADO
angelito1 POR TODOS LOS MIEMBROS DEL FORO. angelito



./. RINGOX : GRACIAS POR SEGUIR MI HISTORIA, AUNQUE SÉ TODO LO QUE SUFRISTE AL VER SEPARADOS A TU PAREJA FAVORITA, TRATARÉ EN EL PRÓXIMO TRABAJO QUE HAGA DE ELLOS, QUE SEA UN FIC ROMÁNTICO, SOLO ESPERO QUE HYOGA SE PORTE BIEN, PARA PODERLO REALIZAR.

pasiones ELHY ME ALEGRA TANTO QUE TE GUSTARA MI HISTORIA, ESPERO SEGUIR CONTANDO CON TUS COMENTARIOS Y PODER UN DÍA COINCIDIR PARA CONOCERMOS PERSONALMENTE. MAS QUE TODO PORQUE TE GUSTA MÁS EL ODA QUE LAS HISTORIAS PATONEJAS, MIL GRACIAS.

"POR ÚLTIMO QUIERO AGRADECER A LA ADMINISTRACIÓN Y A LOS JUECES POR HACER POSIBLE ESTE ENCUENTRO ENTRE ESCRITORES, EN UNA GUERRA DE FANFICKER"

lindo: GODDESNIQUEL

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