La Fiesta *Capitulo III*
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La Fiesta *Capitulo III*
La Fiesta
Saga x Kanon
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Saga x Kanon
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Capitulo I. Diferencias iguales.
Kanon se despertó con la primera luz del amanecer. Se estiró perezosamente en la cama y se quitó de encima las pesadas colchas que lo cubrían. Sabía perfectamente que día era, pues había estado atento a su llegada. 1 de septiembre. Era el cumpleaños de Saori Kido.
Se dio la vuelta en la cama y se encontró con la imagen de su hermano que dormía aún. Le gustaba contemplarlo en la noche antes de dormir y al levantarse, siempre intentando adivinar como siendo gemelos Saga era tan diferente a él. Y no se refería a una diferencia física, pues al contemplarlo se contemplaba a sí mismo, los mismos ojos, la misma boca, los mismos cabellos, las manos idénticas. Sin embargo se equivocaba, Saga no era para nada igual a él, pues mientras el propio Kanon era un chico corriente, su hermano era bello, impecable, sublime.
Era tan maravilloso como aterrador que Dios o quien fuera los hubiera creado a los dos como a uno mismo y que, al mismo tiempo, las manos de Saga fueran suaves, las suyas callosas, los ojos de su gemelo cristalinos, los propios sin brillo cual pozo sin fondo; los labios de Saga sensuales y los suyos resecos... Kanon suspiró y su mente divagó de las comparaciones con su hermano mayor a la fiesta de Saori. Tan concentrado estaba que no reparó que su hermano se movía nerviosamente entre sueños.
Sintió una oleada de pánico que le brotaba del estómago. Se levantó rápidamente para despertar a Saga, cuya pesadilla era tan vívida que hasta había dado un puñetazo al aire.
- Despiértate Saga! - Tal era su conexión con él, que la pesadilla de su hermano mayor lo había sobresaltado.
- Saga… despierta.- Le sacudió ligeramente el brazo para que se despertara. No pasó nada. - Saga… - volvió a repetir, sintiendo como el corazón le brincaba en el pecho; sin duda la pesadilla de su hermano era horrible pues el mismo miedo, la misma agitación, todo lo que su hermano sentía se le transmitía a él. Y Saga tenía mucho miedo en ese momento. Tanto que inclusive al propio Kanon se le erizó el vello de la nuca.
- Qué pasa? Me has llamado? - Saga abrió un poco los ojos y lo miró. Había tenido una pesadilla horrible, pero como siempre él, Kanon, estaba ahí para consolarle. Incluso había dejado prendida la lamparita de mesa toda la noche para que si despertaba no se encontrara en la total oscuridad.
- Tenias una pesadilla. Qué soñabas?
- Soñé con un hombre. Un hombre con el que ya había soñado antes. Me habla en la oscuridad, ya te lo había dicho.
Kanon vio temblar a su hermano y sin pensarlo se abrazó a él. Deseaba como nada en el mundo poder protegerlo de aquel mal que lo rondaba, de aquella presencia maligna que decía le hablaba en la oscuridad, de aquello desconocido que hacía que a Saga le dieran pavor las tinieblas y que - siempre que las luces de la mansión se apagaban - se aferrara con fuerza descomunal a su mano susurrándole “Por favor Kanon, no me sueltes, no me dejes solo.”
Fue mas o menos por el tiempo en que Saga empezó a temer a la oscuridad que se enamoró de él. No, para ser exactos lo amó desde antes de nacer, pero no se había percatado de la intensidad de sus sentimientos hasta que, a los 14 años su hermano mayor Saga le comenzó a temer a la oscuridad. Y es que a partir de ese día Saga se volcó sobre él, indefenso como un conejito ante una manada de lobos y él a su vez, se volcó sobre su hermano prodigándole todo tipo de cuidados y atendiendo al menor de sus caprichos, sintiendo su corazón derretirse cuando lo miraba con esos ojillos suplicantes, pidiéndole que lo abrazara a la hora de dormir porque tenía mucho miedo.
Ah Saga, que piel tan suave tenía! Que labios tan dulces! Cuanto se recriminó tantas veces de tocarle el pecho con lujuria mientras su hermano dormía apaciblemente! Y mientras Kanon se permitía acariciar lascivamente a su hermano, el inocente Saga se abrazaba mas a él aumentando el frenético latido de su corazón, magnificando ese deseo febril de tomar de su gemelo los primeros besos, los primeros suspiros de placer, los primeros gemidos extáticos de la cópula. Saga, Saga, Saga! Cómo no iba a enamorarse de él!
Saga le tendió los brazos y Kanon se metió de nueva cuenta en la cama abrazándose a él, disfrutando del contacto de su piel sedosa y cálida. Saga le correspondió pasando sus manos delicadas por la espalda de Kanon, aprisionándolo entre sus muslos vírgenes.
- Te quiero Kanon.
- Yo te quiero aún mas, Saga. – lo besó en la mejilla y le acarició el cabello. Cerró los ojos, perdiéndose en el aroma de su amado hermano. Permanecieron en silencio durante varios minutos.
- No quiero ir. - Saga se apretó aún mas a él. - Seguro que Afrodita y DeathMask estarán ahí.
Kanon no decía nada. Simplemente se limitaba a consolarlo con su abrazo. Afrodita... y también DeathMask. Los dos chicos le habían hecho burla el año anterior en la fiesta de cumpleaños de Saori Kido, pues ambos, con doce años de edad habían participado en el juego de las luces apagadas que Saori organizaba todos los años, un mero y vulgar pretexto para que todas las parejitas asistentes pudieran besuquearse sin problemas.
- Sabes, creo que estoy un poco enfermo. Me duele la cabeza, no me puedo ni levantar.
Kanon rompió el abrazo para tomarle la temperatura.
- Es verdad, estas muy caliente, debes tener mucha fiebre. No debes ir a la fiesta así.
Saga se acurrucó bajo las sábanas. Su querido Kanon sabía perfectamente que no tenía nada, pero era tan leal que jamás lo avergonzaría diciéndolo en voz alta, sino que simplemente le seguía la corriente. Se relajó sabiendo que podía confiar en Kanon, que lo protegería ante su madre para no tener que ir a la fiesta de Saori Kido.
Miho, la doncella de ambos, estaba tocando la puerta mascando las mismas palabras de todas las mañanas. Están ya levantados los jovencitos? Es muy tarde para dormir aún. Arriba, a bañarse! Kanon se levantó y nada más abrirle la puerta anunció que Saga estaba enfermo. La mujer se acercó inmediatamente a tomarle la temperatura, haciéndole mil y un preguntas sobre su estado, nombrando síntomas e inventando diagnósticos para al final sentenciar: Bueno, saliendo a caminar un poco se te pasará, no te preocupes que estarás bien para la fiesta de esta tarde.
- No debería quedarse en cama? - Saga iba a protestar lo mismo, pero Kanon había sido mas rápido.
- Bajo ningún pretexto se perderán la fiesta de la señorita Saori.- Sentenció Miho frunciendo el ceño.- Son órdenes de su madre.
Saga se echó a temblar. No podía ir a la fiesta de Saori. No quería pasar por la misma humillación del año anterior, cuando se habían apagado las luces mientras Kanon estaba en el baño y había tratado de correr a alcanzarlo en la oscuridad, de pronto Afrodita le había tomado la mano y él había lanzado un grito aterrador, haciendo que el mayordomo de Saori encendiera las luces para ver que sucedía. DeathMask se había carcajeado de él y Afrodita se burló durante todo el tiempo que duró la fiesta, contándole a todo el mundo el incidente.
- Lo siento. - Dijo Kanon mientras cerraba la puerta. – Por qué no te quedas en cama? Bajaré y le diré a mamá que no puedes levantarte. – Le pasó el dedo índice por los labios.
- No. Me levantaré. Pero no iré a la fiesta de Saori.- le respondió con los ojos cerrados.
- Voy a bañarme.- anunció Kanon alejándose de él
- Kanon?
- Dime hermano. - No se molestó en voltearse.
- Quiero bañarme contigo. - A Kanon se le vaciaron los pulmones. - No te importa?
- Ven. - dijo sin mirarlo y se introdujo en el lujoso cuarto de baño.
*******
Continuará...
Continuará...
Última edición por Precious_Princess el Lun Mar 31, 2008 2:19 am, editado 2 veces
KYA!!!!!
NENA AMO ESTA PAREJITA!!!!! TE QUEDO PRECIOSO... AUNQUE MUY CORTITO U.U
ESPERO DE TODO CORAZÓN QUE LO CONTINUES PRONTO YA QUE NO AGUANTARÉ TANTO, EH? (NO QUIERO SUICIDARME SIN CONOCER EL FINAL BUA)
JAJAJA NO TE CREAS... ES BROMA, PERO ACTUALIZA PRONTO PRECIOSA
NOS ESTAMOS LEYENDO
UN BESO
...BUENO... QUE SEAN DOS xD
ATTE: LUPITA/CLEOPATRA/ORFEO/FLACA/POCAH DE SHAKA XD
ESPERO DE TODO CORAZÓN QUE LO CONTINUES PRONTO YA QUE NO AGUANTARÉ TANTO, EH? (NO QUIERO SUICIDARME SIN CONOCER EL FINAL BUA)
JAJAJA NO TE CREAS... ES BROMA, PERO ACTUALIZA PRONTO PRECIOSA
NOS ESTAMOS LEYENDO
UN BESO
...BUENO... QUE SEAN DOS xD
ATTE: LUPITA/CLEOPATRA/ORFEO/FLACA/POCAH DE SHAKA XD
Re: La Fiesta *Capitulo III*
Hello Lupita!!!!!!!!! nwn
Muchas gracias pro tu post y bueno, si todavia hay muchísimo que saber sobre este fic, y pro ser para tí... subo el capítulo 2!!!!!!
Un beso
****************************************************************
Capítulo II. Te da miedo?
Kanon se entretuvo preparando la tina de agua caliente, agregando aceites aromáticos en medio del vapor para no pensar. Iba a quitarse los pantalones del pijama, pero sintió pena de pronto de quedarse desnudo frente a su hermano, así que desistió. Saga no había entrado aún y lo esperó de pie frente a la puerta del baño. Cuando ésta se abrió le dio un vuelco el corazón, su dulce Saga estaba completamente desnudo.
Incapaz de articular palabra alguna admiró el cuerpo de Saga, la piel color crema, las piernas fuertes, las caderas esbeltas, el estómago liso, el pecho finamente marcado. El deseo se le despertó, le recorrió el cuerpo y se le instaló en el bajo vientre. Saga se acercó a él con total naturalidad, sin sospechar lo que su desnudez provocaba en su gemelo y colocó las frías yemas de sus dedos en el hombro de Kanon, deslizándolas por su pecho hasta morir la caricia en su ombligo.
- Kanon, estás mucho mas fuerte que yo.
- Que va! - la respuesta le salió cargada de deseo y sintió como su miembro comenzaba a hincharse – Tú estás mas fuerte que yo.- le dio un ligero empujón y se volteó para que Saga no viera la reacción que le había causado su contacto.
Cierto era que ya le había visto desnudo en otras ocasiones, pero había evitado esa situación desde que su cuerpo y su corazón se negaban a razonar el hecho de que Saga era su hermano, amén de que siendo gemelos era natural que conocieran a la perfección el cuerpo del otro únicamente atendiendo a su propio reflejo, por lo que, cuando su hermano se desnudaba en su presencia, fingía no prestarle atención, menos aún por el hecho de que Saga no se había mostrado avergonzado nunca de dejarse ver desnudo por su hermano menor.
Sentía sus ojos clavados en la espalda mientras se quitaba lentamente los pantalones y para cuando se despojó de ellos estaba completamente duro. Se metió en la gran tina sin mirar a Saga, apoyando la cabeza en la toalla que había colocado para tal efecto y cerró los ojos.
- Kanon?
- Que pasa?
- Te avergüenzas de verme desnudo? - la pregunta le tomó por sorpresa.
- Por qué había de avergonzarme? Los dos somos hombres, no? - contestó con fingida indiferencia.
- También somos gemelos.
- Así es.
- Entonces mírame. - la voz de Saga sonó como una caricia.
- No me da la gana.- dijo Kanon frunciendo el ceño.
- Por favor. - insistió Saga.
- Pero que diablos te pasa? - le espetó Kanon apretando los ojos.
Sus facciones se contrajeron aún más cuando sintió que Saga se metía en la tina y se abrazaba a él. Sintió su mano húmeda tocándole el entrecejo, la mejilla, el puente de la nariz, los párpados, su tacto era tan divino que consiguió que se relajaran sus facciones, pero sin embargo continuaba resistiéndose a abrir los ojos. Saga frotó su cuerpo contra el suyo de un modo tan sensual, que provocó que la sangre se le agolpara aun mas en la entrepierna.
- Me pasa lo mismo que a ti. - su voz fue un susurro erótico junto a su oído. - O acaso te has olvidado que soy tu gemelo, tonto?
Kanon abrió los ojos como platos para mirar a Saga. Sus ojos brillantes refulgían con una especie de fuego que salía desde el fondo de los mismos. Quiso hablar pero la garganta se le había secado. Que estaba diciendo Saga? Acaso era que sentía lo mismo que él? Su hermano acomodó su cabeza en el hueco formado entre su cuello y su hombro y deslizó su mano por debajo del agua, apenas tocando el pecho de Kanon, deteniéndose un poco por debajo de su ombligo, pero sin romper el contacto. El pene de Kanon vibró suplicando la atención de esa mano temblorosa.
- Me das permiso de tocarte... ahí? - preguntó Saga resbalando su mano un poco mas abajo.
- No! - exclamó Kanon en un débil gemido. - Somos hermanos, no está bien.- Que poco convincente era! Sí su voz decía no, su cuerpo gritaba por lo contrario.
- Kanon, bésame por favor. – dijo Saga apoyando su boca fresca contra la comisura de los labios de su hermano. Kanon no se movió y Saga lo sintió temblar. Éste último rió musicalmente y se apretó contra el cuerpo de su hermano. – No te atreves? Si tú no me besas yo no lo haré – lo soltó y se quedó inmóvil a su lado en la tina, procurando no hacer contacto con el cuerpo de su gemelo. Kanon a su vez permaneció temblando dentro del agua, con los ojos cerrados, sintió como Saga abandonaba la enorme bañera.
- Eres un cobarde Kanon. – Le gritó antes de cerrar la puerta del baño. Por debajo del agua apretó los puños tratando de calmarse. Se las iba a pagar, claro que se las iba a pagar! Maldito Saga, como podía tomarse esas libertades con él y luego acusarlo de cobarde. Cómo si besarse entre hermanos fuera algo normal…..
Salió de la bañera y recogió los pantalones. Al Diablo con la ropa! Si Saga creía que se avergonzaba de que lo viera desnudo estaba muy equivocado. Se dirigió de nuevo a la habitación dispuesto a demostrarle a Saga que no le daba ningún miedo besarlo.
Muchas gracias pro tu post y bueno, si todavia hay muchísimo que saber sobre este fic, y pro ser para tí... subo el capítulo 2!!!!!!
Un beso
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Capítulo II. Te da miedo?
Kanon se entretuvo preparando la tina de agua caliente, agregando aceites aromáticos en medio del vapor para no pensar. Iba a quitarse los pantalones del pijama, pero sintió pena de pronto de quedarse desnudo frente a su hermano, así que desistió. Saga no había entrado aún y lo esperó de pie frente a la puerta del baño. Cuando ésta se abrió le dio un vuelco el corazón, su dulce Saga estaba completamente desnudo.
Incapaz de articular palabra alguna admiró el cuerpo de Saga, la piel color crema, las piernas fuertes, las caderas esbeltas, el estómago liso, el pecho finamente marcado. El deseo se le despertó, le recorrió el cuerpo y se le instaló en el bajo vientre. Saga se acercó a él con total naturalidad, sin sospechar lo que su desnudez provocaba en su gemelo y colocó las frías yemas de sus dedos en el hombro de Kanon, deslizándolas por su pecho hasta morir la caricia en su ombligo.
- Kanon, estás mucho mas fuerte que yo.
- Que va! - la respuesta le salió cargada de deseo y sintió como su miembro comenzaba a hincharse – Tú estás mas fuerte que yo.- le dio un ligero empujón y se volteó para que Saga no viera la reacción que le había causado su contacto.
Cierto era que ya le había visto desnudo en otras ocasiones, pero había evitado esa situación desde que su cuerpo y su corazón se negaban a razonar el hecho de que Saga era su hermano, amén de que siendo gemelos era natural que conocieran a la perfección el cuerpo del otro únicamente atendiendo a su propio reflejo, por lo que, cuando su hermano se desnudaba en su presencia, fingía no prestarle atención, menos aún por el hecho de que Saga no se había mostrado avergonzado nunca de dejarse ver desnudo por su hermano menor.
Sentía sus ojos clavados en la espalda mientras se quitaba lentamente los pantalones y para cuando se despojó de ellos estaba completamente duro. Se metió en la gran tina sin mirar a Saga, apoyando la cabeza en la toalla que había colocado para tal efecto y cerró los ojos.
- Kanon?
- Que pasa?
- Te avergüenzas de verme desnudo? - la pregunta le tomó por sorpresa.
- Por qué había de avergonzarme? Los dos somos hombres, no? - contestó con fingida indiferencia.
- También somos gemelos.
- Así es.
- Entonces mírame. - la voz de Saga sonó como una caricia.
- No me da la gana.- dijo Kanon frunciendo el ceño.
- Por favor. - insistió Saga.
- Pero que diablos te pasa? - le espetó Kanon apretando los ojos.
Sus facciones se contrajeron aún más cuando sintió que Saga se metía en la tina y se abrazaba a él. Sintió su mano húmeda tocándole el entrecejo, la mejilla, el puente de la nariz, los párpados, su tacto era tan divino que consiguió que se relajaran sus facciones, pero sin embargo continuaba resistiéndose a abrir los ojos. Saga frotó su cuerpo contra el suyo de un modo tan sensual, que provocó que la sangre se le agolpara aun mas en la entrepierna.
- Me pasa lo mismo que a ti. - su voz fue un susurro erótico junto a su oído. - O acaso te has olvidado que soy tu gemelo, tonto?
Kanon abrió los ojos como platos para mirar a Saga. Sus ojos brillantes refulgían con una especie de fuego que salía desde el fondo de los mismos. Quiso hablar pero la garganta se le había secado. Que estaba diciendo Saga? Acaso era que sentía lo mismo que él? Su hermano acomodó su cabeza en el hueco formado entre su cuello y su hombro y deslizó su mano por debajo del agua, apenas tocando el pecho de Kanon, deteniéndose un poco por debajo de su ombligo, pero sin romper el contacto. El pene de Kanon vibró suplicando la atención de esa mano temblorosa.
- Me das permiso de tocarte... ahí? - preguntó Saga resbalando su mano un poco mas abajo.
- No! - exclamó Kanon en un débil gemido. - Somos hermanos, no está bien.- Que poco convincente era! Sí su voz decía no, su cuerpo gritaba por lo contrario.
- Kanon, bésame por favor. – dijo Saga apoyando su boca fresca contra la comisura de los labios de su hermano. Kanon no se movió y Saga lo sintió temblar. Éste último rió musicalmente y se apretó contra el cuerpo de su hermano. – No te atreves? Si tú no me besas yo no lo haré – lo soltó y se quedó inmóvil a su lado en la tina, procurando no hacer contacto con el cuerpo de su gemelo. Kanon a su vez permaneció temblando dentro del agua, con los ojos cerrados, sintió como Saga abandonaba la enorme bañera.
- Eres un cobarde Kanon. – Le gritó antes de cerrar la puerta del baño. Por debajo del agua apretó los puños tratando de calmarse. Se las iba a pagar, claro que se las iba a pagar! Maldito Saga, como podía tomarse esas libertades con él y luego acusarlo de cobarde. Cómo si besarse entre hermanos fuera algo normal…..
Salió de la bañera y recogió los pantalones. Al Diablo con la ropa! Si Saga creía que se avergonzaba de que lo viera desnudo estaba muy equivocado. Se dirigió de nuevo a la habitación dispuesto a demostrarle a Saga que no le daba ningún miedo besarlo.


Kya!!! >.<!!!
Le demostrará que no tiene miedo? Kya!!! que lindo... aunque a decir verdad ocurrieron bastante rapidas las cosas uff hasta me sonroje XD
Te esta quedando maravilloso nena, espero que muy pronto continues...
te mando un abrazo!!! >.<!!!
Te esta quedando maravilloso nena, espero que muy pronto continues...
te mando un abrazo!!! >.<!!!
Re: La Fiesta *Capitulo III*
Jjajaaj, como que muy rápido?? La rápida fuiste tu que no me diste chance ni de que pasara un día antes de postear, waaaaa!!!!! El próximo capítulo lo subo mañana o el domingo, o mas bien alrato o el domingo lupita, saludos!!!!


Re: La Fiesta *Capitulo III*
Capítulo III.
A mi no me vas a decir cobarde! – vociferó entrando en la habitación en toda su gloriosa desnudez. Sin embargo su ímpetu se apagó un poco al ver a Saga desnudo contemplándose frente al opulento espejo oval de marco dorado colocado al final de la habitación. Éste lo miró por el reflejo y se tocó el rostro como estudiándose.
- Si me miro en el espejo te veo a ti, no a mí.- parecía como si Saga hablara consigo mismo y Kanon se acercó hasta quedar detrás de él. Su miembro se hinchó al ver como su hermano se pasaba las manos por el cuerpo.
- Si me toco, te toco a ti, no a mí.- la voz de Saga era un hilo sensual que le secaba el cuerpo húmedo. Los ojos de su hermano se clavaron en los suyos a través del espejo, como retándolo. Kanon se colocó detrás de él cuidándose de no tocarlo y susurró contra el oído de su gemelo.
- Quieres que te toque... Saga? - El chico cerró los ojos y dejó caer los brazos a los lados. Suspiró provocadoramente.
Kanon lo tomó de la cintura acercándolo hacia sí y deslizó la punta de su nariz por el hombro de Saga, subiendo por su cuello lentamente hasta llegar a su oreja, le mordisqueó la punta con suavidad. Que bien hueles, Saga. Su gemelo no contestó, ni se movió, pero pudo ver su rostro ruborizado a través del espejo. Lo apretó más contra sí y le rodeó la cintura con un brazo mientras que con el otro le acarició las caderas, pegándolo a su palpitante entrepierna. Saga gimió bastante alto. Shh, nos van a oír.- dijo Kanon contra su oído. K… Kanon, bésame por favor. – suspiró arqueando el cuello para facilitarle a su hermano la tarea. El otro le correspondió pasando la punta de su lengua por su hombro, mordisqueándolo voluptuosamente, pegándose contra el redondeado trasero de su hermano. Saga gimió con encantadora sensualidad y Kanon deslizó posesivamente los dedos por el vientre de su hermano. El miembro del mayor emergió orgulloso, suplicando por el contacto de su mano y pasó las yemas de sus dedos a todo lo largo del pétreo apéndice. Saga se pegó más contra él y Kanon capturó el pene de su gemelo con una mano y comenzó un lento vaivén, mientras que con la otra le sujetaba de las caderas haciéndole sentir la rígida evidencia del deseo que le pulsaba en el cuerpo. To... m... ame... la voz entrecortada del mayor le subió la temperatura de tal modo que Kanon sintió que le faltaba el aire, la piel caliente de su hermano frotándose contra la suya le hizo perder el control y con un ágil movimiento lo levantó en brazos y en unas pocas zancadas estuvo junto a la cama, en donde lo echó atropelladamente. Saga no pronunció ni una sola palabra sino que se sonrió y le extendió los brazos para que se abrazara a él. Desesperado como estaba se lanzó sobre su hermano y se deleitó besándole el pecho, chupando los pezones firmes y erectos, acariciándole las piernas, deleitándose con el tacto de sus muslos suaves, marcando esa cremosa piel con sus dientes. Kanon, te deseo tanto. Se regocijó de escuchar esas palabras de la boca de su gemelo y lo miró a la cara. Tenía las mejillas rojas y el sedoso cabello revuelto enmarcándole el rostro de ángel. El mayor le tocó la mejilla con dulzura. Está esto bien? Que te desee de esta manera?
Kanon sintió como un sudor frío le perló la frente y un escalofrío le recorrió la espina dorsal. Saga se había vuelto otra vez como un niño pequeño asustado. Y él... él estaba ansioso por devorar su dulce boca, por recorrer todo su cuerpo con la lengua, por poseerlo con desenfreno hasta quedar exhaustos. La emoción se le agolpó en la garganta. Cómo? Cómo habían llegado las cosas hasta ese extremo? Él que se preciaba de ser juicioso en cuanto a su hermano se refería. Su gemelo lo había tentado y conducido a los confines mas desconocidos de sí mismo, en donde solo existía la pasión y la sensualidad. No cabía duda que por mas que tratara de negarlo, tenía un lado oscuro. Igual que Saga. Mirando a esa criatura hermosa y asustadiza no podría imaginar jamás que era el mismo de hace unos instantes que se entregaba con vehemencia al placer. Eran la misma cosa. Kanon? lo llamó con la voz suave para instarlo a responder. Saga... te quiero, te amo. Le dijo enterrándole la cara en el cuello. Saga relajó el cuerpo debajo del suyo y lo abrazó con infinita ternura. Yo también te amo, Kanon. Le acarició el cabello. Y esta noche, después de volver de la fiesta te lo demostraré.
A mi no me vas a decir cobarde! – vociferó entrando en la habitación en toda su gloriosa desnudez. Sin embargo su ímpetu se apagó un poco al ver a Saga desnudo contemplándose frente al opulento espejo oval de marco dorado colocado al final de la habitación. Éste lo miró por el reflejo y se tocó el rostro como estudiándose.
- Si me miro en el espejo te veo a ti, no a mí.- parecía como si Saga hablara consigo mismo y Kanon se acercó hasta quedar detrás de él. Su miembro se hinchó al ver como su hermano se pasaba las manos por el cuerpo.
- Si me toco, te toco a ti, no a mí.- la voz de Saga era un hilo sensual que le secaba el cuerpo húmedo. Los ojos de su hermano se clavaron en los suyos a través del espejo, como retándolo. Kanon se colocó detrás de él cuidándose de no tocarlo y susurró contra el oído de su gemelo.
- Quieres que te toque... Saga? - El chico cerró los ojos y dejó caer los brazos a los lados. Suspiró provocadoramente.
Kanon lo tomó de la cintura acercándolo hacia sí y deslizó la punta de su nariz por el hombro de Saga, subiendo por su cuello lentamente hasta llegar a su oreja, le mordisqueó la punta con suavidad. Que bien hueles, Saga. Su gemelo no contestó, ni se movió, pero pudo ver su rostro ruborizado a través del espejo. Lo apretó más contra sí y le rodeó la cintura con un brazo mientras que con el otro le acarició las caderas, pegándolo a su palpitante entrepierna. Saga gimió bastante alto. Shh, nos van a oír.- dijo Kanon contra su oído. K… Kanon, bésame por favor. – suspiró arqueando el cuello para facilitarle a su hermano la tarea. El otro le correspondió pasando la punta de su lengua por su hombro, mordisqueándolo voluptuosamente, pegándose contra el redondeado trasero de su hermano. Saga gimió con encantadora sensualidad y Kanon deslizó posesivamente los dedos por el vientre de su hermano. El miembro del mayor emergió orgulloso, suplicando por el contacto de su mano y pasó las yemas de sus dedos a todo lo largo del pétreo apéndice. Saga se pegó más contra él y Kanon capturó el pene de su gemelo con una mano y comenzó un lento vaivén, mientras que con la otra le sujetaba de las caderas haciéndole sentir la rígida evidencia del deseo que le pulsaba en el cuerpo. To... m... ame... la voz entrecortada del mayor le subió la temperatura de tal modo que Kanon sintió que le faltaba el aire, la piel caliente de su hermano frotándose contra la suya le hizo perder el control y con un ágil movimiento lo levantó en brazos y en unas pocas zancadas estuvo junto a la cama, en donde lo echó atropelladamente. Saga no pronunció ni una sola palabra sino que se sonrió y le extendió los brazos para que se abrazara a él. Desesperado como estaba se lanzó sobre su hermano y se deleitó besándole el pecho, chupando los pezones firmes y erectos, acariciándole las piernas, deleitándose con el tacto de sus muslos suaves, marcando esa cremosa piel con sus dientes. Kanon, te deseo tanto. Se regocijó de escuchar esas palabras de la boca de su gemelo y lo miró a la cara. Tenía las mejillas rojas y el sedoso cabello revuelto enmarcándole el rostro de ángel. El mayor le tocó la mejilla con dulzura. Está esto bien? Que te desee de esta manera?
Kanon sintió como un sudor frío le perló la frente y un escalofrío le recorrió la espina dorsal. Saga se había vuelto otra vez como un niño pequeño asustado. Y él... él estaba ansioso por devorar su dulce boca, por recorrer todo su cuerpo con la lengua, por poseerlo con desenfreno hasta quedar exhaustos. La emoción se le agolpó en la garganta. Cómo? Cómo habían llegado las cosas hasta ese extremo? Él que se preciaba de ser juicioso en cuanto a su hermano se refería. Su gemelo lo había tentado y conducido a los confines mas desconocidos de sí mismo, en donde solo existía la pasión y la sensualidad. No cabía duda que por mas que tratara de negarlo, tenía un lado oscuro. Igual que Saga. Mirando a esa criatura hermosa y asustadiza no podría imaginar jamás que era el mismo de hace unos instantes que se entregaba con vehemencia al placer. Eran la misma cosa. Kanon? lo llamó con la voz suave para instarlo a responder. Saga... te quiero, te amo. Le dijo enterrándole la cara en el cuello. Saga relajó el cuerpo debajo del suyo y lo abrazó con infinita ternura. Yo también te amo, Kanon. Le acarició el cabello. Y esta noche, después de volver de la fiesta te lo demostraré.








